OPINIÓN

 


Recalificación de valores

En los últimos días se habla sobre la convivencia escolar y los casos de violencia en alumnos y profesores. ¿Es una realidad o un caso sacado de contexto y aumentado? Desde siempre han existido agresiones entre alumnos, insultos, etc. Todos hemos visto una pelea en su colegio, todos hemos oído insultos. Sin embargo, la diferencia estriba en que aquellos eran hechos aislados, no era una constante en los centros escolares.

Entonces, ¿qué está ocurriendo? Muchos y complejos son los motivos de este cambio de actitud. En mi opinión, uno de ellos es lo que denomino 'Recalificación de valores'.

Al igual que ocurre en el terreno inmobiliario, se ha producido en la sociedad un cambio de valores rápido y en algunos casos un tanto "extraños" que han repercutido en distintos ámbitos sociales y en particular de la Educación.

La cultura del pelotazo, del todo vale, del culto al dinero, nos está pasando factura, ya que nos ha dejado inmersos en una dinámica que debemos de atajar.

En Educación, hemos pasado de considerar la figura del docente como una de las piedras angulares de nuestra comunidad y elemento básico impulsor del futuro de nuestro país a poner en tela de juicio su trabajo, su objetividad para evaluar a los alumnos, su capacidad de entrega a su profesión y a su trabajo, en fin decuestionarlo por sistema. Es difícil en unos tiempos en los que vemos continuamente el enriquecimiento fácil, de los programas basura de cuanto peor, mejor. Se nos muestra un mundo que no existe, en el que los más zafios y groseros siempre tienen su momento de gloria y sus bolsillos llenos de dinero. En definitiva, un mundo en el que valores como el esfuerzo y el respeto no cotiza en bolsa.

Y enfrente de esta perspectiva cómoda, que atrae y cautiva a parte de nuestros jóvenes, nos encontramos los docentes, con nuestra ilusión por trasmitir valores como el gusto por el conocimiento, la lectura, por formar jóvenes con espíritu crítico y con libertad responsable.

¿Cómo y de qué forma se puede invertir está dinámica, seguir trasmitiendo valores, construir nuestro futuro como país y cortar con la deriva que está tomando la convivencia en los centros escolares?

Nadie tiene la varita mágica para solucionar los problemas, pero está claro que la solución pasa por unir nuestras fuerzas, reestablecer y recuperar la confianza social en el Docente como pieza fundamental que ha permitido alcanzar las cotas de progreso y libertad que nos han caracterizado y nos caracterizarán en el futuro.

BEGOÑA MARTÍNEZ/
PRESIDENTA DEL SECTOR DE ENSEÑANZA CSI-CSIF